Comunidad

San Basilio considera que  nadie se salva solo: el camino hacia Dios se recorre junto a otros, compartiendo dones. Basilio subraya la importancia de la unidad como armonía en la diversidad. También enseña que la comunidad debe ser signo visible del Evangelio, mostrando al mundo que es posible vivir en comunión. En ella se ora, se discierne y se sirve. 

“La comunidad ascética como la Iglesia Universal es un Cuerpo Místico cuya cabeza no es una autoridad humana, ni la sola Escritura, ni la Regla de la comunidad como tal, sino la Palabra Encarnada y Viva, es decir Nuestro Señor Jesucristo, que prometió ser el Emanuel (hebreo por “Dios con nosotros”) con sus discípulos y discípulas, en todo tiempo, animándolo (-las) continuamente con los carismas del Espíritu Santo, el Alma de su Cuerpo Místico: tanto la Iglesia universal como la Hermandad ascética. A ambos se aplica el imperativo de la Gran Comisión, “Id y haced discípulos a todas las gentes, … y he aquí que yo estoy con vosotros (vosotras) hasta el fin del mundo. (Mt 28,19-20).”

Pág. XIX cita extraída de: Cartas del ilustre San Basilio de Cesarea – Epistolario – Edición, Hermanas de la Orden de San Basilio Magno, 2021

Scroll al inicio