“Este era justamente el orgullo de la Iglesia en otra época: que de un extremo de la tierra al otro los hermanos que venían de cada Iglesia particular, provistos de pequeñas divisas de identidad para el viaje, pudieran encontrar en todos lados padres y hermanos. Por desgracia, el enemigo de las Iglesias de Cristo nos ha arrebatado este privilegio, junto con todo el resto. Nos hemos encerrado cada uno en ciudades separadas y cada uno de nosotros mira enfriado. (cfr Mt 24.12). Sin embargo, nuestro Señor nos dijo que en esto solo se conocería quiénes eran sus discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otro. (cfr Jn 13.35).”
(s6) Carta 191, pág. 299. Cita extraída de: Cartas del ilustre San Basilio de Cesarea – Epistolario – Edicion, Hermanas de la Orden de San Basilio Magno, 2021
