Vida

San Basilio Magno nació hacia el  año 329 en Cesarea de Capadocia, en la actual Turquía. Su familia era profundamente cristiana y culta. Basilio recibió una excelente formación académica en Constantinopla y Atenas, donde estudió retórica, filosofía y ciencias. Allí conoció a San Gregorio Nacianceno con quien entabló una gran amistad y ambos lucharon  en consolidar la fe cristiana.


Al regreso a tu tierra natal, Basilio se dedicó  a la enseñanza pero pronto, influenciado por la fe y enseñanzas de su hermana Macrina, sintió el llamado a una vida más entregada a Dios. Viajó por Egipto, Palestina y Siria para conocer a los monjes y aprender de su estilo de vida. Al regresar, abrazó la vida ascética y organizó comunidades monásticas donde proponía una vida contemplativa -activa, es decir basada en la oración, el trabajo y la fraternidad. Sus reglas monásticas influyeron profundamente en el monacato oriental y mas tarde en toda la Iglesia. Y 1700 años después, su ideal sigue vigente y son mucho quienes, alrededor de todo el mundo, abrazan este estilo de vida, hoy.


Fue ordenado sacerdote y más tarde elegido obispo de Cesarea en el año 370. Como pastor mostró gran valentía en tiempos difíciles, especialmente frente a la herejía arriana, que negaba la divinidad de Jesucristo. Defendió con firmeza la doctrina cristiana y trabajó por la unidad de la Iglesia.

San Basilio se destacó también por su inmensa caridad. Fundó hospitales, comedores y casas de acogida para pobres, enfermos y viajeros. Ese complejo asistencial  conocido como la “Basiliada” es considerado una de las primeras grandes obras sociales cristianas de la historia.


Además escribió importantes obras teológicas y espirituales, entre ellas  sobre el Espíritu Santo, la vida monástica y comentarios bíblicos. Homilías. Cartas. Tratados de Ascética y Moral. A los jovenes. Su pensamiento unió profundidad intelectual y sensibilidad pastoral.

Murió el 1 de enero del año 379, agotado por el trabajo y la enfermedad. La Iglesia lo venera como santo, doctor de la Iglesia. Su vida sigue inspirando por su sabiduría, servicio y amor apasionado por Dios y el prójimo.

Scroll al inicio